Tecnología Natural

Todas las novedades sobre soluciones y tratamientos naturales para la agricultura están en el blog de Seipasa

La protección biológica con SEILAND (II)



En la última entrada de nuestro blog, nos referíamos a la protección biológica como una de las estrategias integradas para el control de nematodos:

En este sentido SEIPASA presenta SEILAND; un protector radicular cuyo modo de acción polivalente busca atender las demandas de los cultivos sometidos a estreses provocados por nematodos y otras enfermedades del suelo.

SEILAND constituye una potente herramienta para ser introducida en los programas de manejo integrado de nematodos, ya que asegura la viabilidad del cultivo al disminuir los daños causados por estos microorganismos y prolonga la vida productiva de la plantación.

Sistema radicular de pepino afectado por nematodos. Emitiendo nuevas raicillas dos semanas después de la aplicación de SEILAND.

Mediante el empleo de SEILAND y a diferencia de los nematicidas químicos, se consigue activar el desarrollo radicular y vegetativo estimulando al cultivo para que emita nuevos pelos absorbentes. Esta acción es capaz de contrarrestar los efectos dañinos que supone la pérdida de sistema radicular. Además el desarrollo vegetativo se traduce en una mayor expresión de vigor con beneficiosos efectos sobre el calibre, el color y la calidad de las cosechas.

SEILAND incorpora una mezcla de microorganismos, que actúan a modo de barrera biológica colonizando el nicho ecológico que queremos proteger y evitando de esta manera que las raíces sean ocupadas por agentes patógenos. Este conjunto de microorganismos presenta además ventajas para el cultivo ya que viven y se desarrollan en permanente interacción con las raíces, ejerciendo una acción biofertilizante como fijadores de nitrógeno o solubilizadores de fósforo y aportando sustancias y enzimas beneficiosos como polisacáridos, ácidos orgánicos, ácido abscísico entre otros.

Como refuerzo final, SEILAND incorpora materia orgánica caracterizada por presentar una estructura compleja de carácter polimérico. Dicha estructura integra una gran cantidad de grupos funcionales (principalmente carboxilos e hidroxilos) junto con cadenas hidrocarbonadas, que le confieren una elevada capacidad para formar complejos, captar, liberar y vehicular minerales disponibles en el entorno, así como para tejer una estructura reticular en la zona de aplicación del producto. Esto garantiza y estimula de la actividad de la flora microbiana autóctona presente en el suelo de forma natural y la viabilidad de los microorganismos presentes en SEILAND, al suministrarles el sustrato necesario para la implantación de las colonias.