Claves para aumentar la producción y la calidad del cultivo

23 de marzo de 2015
En plena floración, una etapa importante en la producción agraria, hay que tomar precauciones. Los productores son cada vez más conscientes de la necesidad de aportar a sus cultivos una ayuda para activar los procesos fisiológicos de la planta. El bioestimulante Kynetic, que acaba de lanzar SEIPASA, se convierte en el perfecto aliado para mejorar tanto la floración, como la fecundación y el cuajado del cultivo en una etapa de gran demanda energética y que supone la base para la obtención de resultados óptimos en cuanto a cantidad y calidad de la producción.

Además, en estas épocas, organismos oficiales como el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) marcan las pautas a seguir respecto al tratamiento con productos que puedan afectar a las abejas u otros insectos polinizadores, estableciendo unas restricciones de uso de fitosanitarios sintéticos. Sólo insumos libres de toxicidad como Kynetic pueden emplearse abiertamente durante esta etapa.

Esta nueva referencia, creada a base de sustancias libres de residuos y, por tanto, respetuosa con la acción de los insectos polinizadores, presenta una extraordinaria acción sobre el metabolismo del vegetal aumentando su desarrollo vegetativo. Y es que no sólo aumenta la floración en las plantas, sino también la fertilidad del polen y los niveles de cuajado. Todo ello es posible gracias a intermediarios fisiológicos y aminoácidos de origen vegetal que actúan como quelante natural desbloqueando suelos y facilitando la absorción y asimilación de otros compuestos.

Una cuidadosa combinación de sustancias naturales especialmente seleccionadas “desempeñan su acción sobre las rutas de interés promoviendo la síntesis de proteínas, mejorando la asimilación de nutrientes e induciendo la síntesis de fitohormonas”, explican técnicos de SEIPASA.

Pero Kynetic cuenta también en su formulado con compuestos que reducen la tensión superficial y facilitan su uso como sinergista en la aplicación de herbicidas, potenciando su efecto, y de abonos foliares, optimizando su absorción. Además, contrarresta el estrés que el herbicida puede provocar en el cultivo.

De hecho, es también importante su uso frente a otro tipo de condiciones de estrés como heladas, sequía, salinidad, cambios térmicos, plagas, enfermedades o trasplantes, otorgando a las plantas una mayor capacidad de adaptación.